miércoles, 10 de septiembre de 2008

ASPECTO SOCIAL



Gracias a la bonanza economica en los primeros años del Leguiísmo. La, hasta entonces, “Villa limeña”, se transformó en una ciudad moderna para la época. El casco urbano fue totalmente renovado y ornamentado con los monumentos llegados de todas las latitudes del mundo. Lima fue considerada como una de las más bellas de Sudamérica pero el urbanismo no había alcanzado a todas las zonas de la capital y el ritmo de la modernización no se pudo mantener en toda la población capitalina. Para 1919 se estimaba un total de 296 000 hectáreas de tierra irrigada artificialmente en la costa, 3 000 kilómetros de ferrocarriles y 198 kilómetros para vías automovilísticas. El régimen estimaba ampliar las tierras agrícolas a 494 000 hectáreas, 4 500 kilómetros de ferrocarril y 49 000 kilómetros de carreteras. Aunque ello resultó fundamental para comunicar a Lima con algunas zonas productivas del Perú, gran parte de nuestro país seguía aislado del mundo.